Aitor calle, en la mira de la afición verdinegra

Tras los ultimos resultados, han sido muchos los riversalez que han puesto en duda su continuidad.
¿Se esta siendo injusto con Aitor Calle?

Aitor Calle Hernández (Bilbao, 28 de junio de 1976) es mucho más que el entrenador del Sestao River: es una figura histórica en Las Llanas. Tras ascender al equipo a Primera Federación y consolidarlo en la categoría, Calle regresó esta temporada para liderar un nuevo proyecto con la misión de devolver al club a donde merece estar. Sin embargo, los últimos empates han sembrado dudas entre la afición.

La temporada del Sestao River bajo el mando de Aitor Calle está siendo un ejercicio de contrastes. Hay partidos donde parece un equipo trabajado durante la primera mitad y otro totalmente distinto en el segundo tiempo, en varios ocasiones se han producido desconexiones en momentos clave que nos han hecho dejarnos puntos por el camino, resultados inexplicables, empatar contra el ultimo de la clasificación y luego ganar a rivales directos en su propio campo. A pesar de todo ello, el equipo se manteniene en lo alto de la clasificación. Actualmente está segundo a dos puntos del primero.
Si únicamente nos ceñimos a la clasificación, no parece una mala temporada. Pero una serie de empates, más que victorias, han generado preguntas sobre sus decisiones tácticas, el estilo de juego y el aprovechamiento de la plantilla.

La participación del Sestao River en competición copera no fue la esperada.
En cuartos de final venció al Real Unión por 2-1, pero en semifinales se enfrentaría a la SD Amorebieta y perdería 3-4 en penaltis.

Fue una derrota dolorosa pero se le veía una buena actitud al equipo, era un equipo totalmente nuevo y falto de rodaje.

La temporada 2025/26 en Liga del Sestao River de Aitor Calle se está desarrollando bajo un patrón muy definido: regularidad competitiva, desconexiones puntuales importantes y una elevada acumulación de empates que condicionan la clasificación.

El conjunto verdinegro ha demostrado ser un equipo difícil de derrotar, bien organizado y con una estructura reconocible. Concede poco en defensa e intenta ser contundente arriba. Sin embargo, esta solidez no siempre se ha traducido en victorias. El equipo ha dejado escapar puntos en muchos encuentros igualados, especialmente en partidos donde tuvo fases de control, pero no logró reflejarlo en el marcador.

En resumen, la Liga del Sestao River se puede definir como correcta desde los números y exigente desde las sensaciones. El equipo suma con regularidad y compite cada jornada, pero la acumulación de empates y la falta de contundencia en partidos clave explican que una parte de la afición empiece a pedir un paso más.

El análisis final de la temporada del Sestao River de Aitor Calle deja una sensación agridulce. El equipo ha demostrado que puede competir frente a los mejores de la liga, pero tambien que no ha sabido convertir esa competitividad en un rendimiento decisivo.

Ante los equipos situados en la parte alta de la clasificación, el Sestao River ha sumado 9 puntos de 18 posibles, con empates frente a Utebo, Gernika y SD Logroñés, una derrota ante el Tudelano y victorias ante la UD Logroñés y el Real Unión. Un balance que refleja que el equipo no ha sido superado con claridad, pero que también muestra que ha dejado escapar demasiadas oportunidades para ser lider.

Es cierto que varios de estos encuentros se disputaron en un contexto complicado, con bajas importantes, jugadores clave recién recuperados o sin el ritmo competitivo. Sin embargo, cuando se analiza el conjunto de la temporada, la sensación es que estas circunstancias se han convertido en una constante y no en una excepción.

En definitiva, el proyecto de Aitor Calle se sostiene desde la fiabilidad y la competitividad, pero queda cuestionado desde la ambición y la capacidad para cerrar partidos clave. El Sestao no se cae, pero tampoco termina de imponerse. Y en una liga tan igualada, sumar la mitad de los puntos posibles ante los rivales directos puede ser suficiente para competir… pero insuficiente para aspirar a más.