Larrazabal marca el camino: “La exigencia es máxima”

Aitor Larrazabal ha dejado claras las primeras líneas maestras de su etapa como director deportivo del Sestao River. El nuevo responsable deportivo verdinegro apuesta por analizar bien la plantilla, acertar con el entrenador y construir un equipo competitivo pese a la bajada de presupuesto.

Primeros días de análisis en Las Llanas

Aitor Larrazabal ya trabaja en la planificación deportiva del Sestao River. Tras ser presentado como nuevo director deportivo, el de Loiu ha explicado que sus primeros días están centrados en reunirse con jugadores, miembros del club y personas cercanas al día a día verdinegro para tener una visión completa antes de tomar decisiones.

El objetivo es claro: analizar lo ocurrido durante la temporada, valorar qué jugadores pueden continuar y detectar qué perfiles necesita incorporar el equipo para volver a competir por la zona alta.

El entrenador, la primera gran decisión

Una de las prioridades será elegir al nuevo cuerpo técnico. Larrazabal ha reconocido que se ha reunido con varios entrenadores y que busca un perfil que encaje con la exigencia de Las Llanas, con una idea clara y capacidad para construir un proyecto competitivo.

El propio director deportivo ha insistido en la importancia de consensuar la plantilla con el futuro entrenador para evitar desajustes y formar un equipo equilibrado desde el inicio.

Ambición pese a la bajada de presupuesto

Larrazabal también ha hablado del contexto económico. El nuevo director deportivo ha reconocido que habrá una bajada considerable de presupuesto respecto a la temporada anterior, consecuencia de no haber cumplido los objetivos deportivos marcados.

Aun así, se muestra convencido de que el Sestao River puede formar una plantilla lo suficientemente competitiva como para pelear por el playoff. En sus propias palabras, el objetivo pasa por estar entre los cinco primeros y, si es posible, aspirar a quedar campeón.

Un proyecto con hambre y exigencia

El nuevo responsable deportivo verdinegro ha dejado claro que quiere jugadores con hambre, compromiso y buen encaje humano en el vestuario. Más allá del nivel futbolístico, Larrazabal considera importante construir un grupo fuerte, competitivo y preparado para responder a la exigencia de Las Llanas.

Con su llegada, el Sestao River abre una nueva etapa deportiva marcada por una idea clara: acertar en las decisiones, formar un equipo competitivo y devolver al club a la pelea por el ascenso.